Bilingual Education in Inner City Public School Systems
“Give me the bliss of the ignorant or give me the strength to bear the knowledge.”-Elif Shafak
This quote rings true to my heart, mind, and soul the further I delve into the intricacies of bilingual education politics in the
My experiences in public schools have led me to question whether bilingual education in lower class neighborhoods can be effectively implemented in conjunction with other, often conflicting, programs that are intended to raise standardized test scores. Over the last few years I have had the opportunity to work in inner-city bilingual education programs across the country. As a first year pre-kindergarten teacher in 2003, the school setting consisted of the transitional bilingual program which is the standard vehicle for learning English in
Later, in 2004, I attended graduate school in
Upon graduating in 2005 I moved to
In 2006 I was then offered the opportunity to teach in a pilot program as a first grade dual language (two-way immersion) educator at a different school in the same district. During that school year, the dual language teachers strongly advocated maintaining the purity of the model when our school district enforced a reading program that was geared for the transitional model of bilingual education. Due to this experience the exploration and research into the proper implementation of bilingual programs took on a whole new urgency for me. I began to seriously consider furthering my knowledge of bilingual education by exploring doctoral studies.
Last summer in
Currently, as a bilingual literacy coach in
My desire to develop a sense of clarity when advocating for bilingual education has driven me to tap into and develop outlets that allow me to explore my thoughts. Being a member of the Central Texas Association of Bilingual Educators (CTABE) allows for ample opportunities to discuss current trends in bilingual education with other colleagues. My blog (suzanne.mateus.com) also serves as a vehicle to develop my thoughts & experiences, both personally and professionally, about bilingual and bicultural education. In addition, this coming summer I am applying to be a Fulbright participant in a teacher program in
The extent of my work and experience as a bilingual educator will serve as a form of reference and reflection during my doctoral studies. I believe in advocating for bilingual education because studies have shown that when bilingual programs are implemented well, they can be successful no matter the children’s home-life or socio-economic background.* Based on my experiences and research the proper implementation of a model is one of the crucial factors to successfully acquiring a second language. However, the observations I have made lead me to speculate that various curriculum programs intended to raise standardized test scores actually impede the objectives of bilingual programs, thus making them detrimental to second language learners. In addition, I question whether a well implemented bilingual program is feasible when there are various competing curricular programs. These experiences and observations as a bilingual educator have driven me to pursue further academic endeavors with the intention of moving the conversation about bilingual education forward in a way that enhances its effectiveness in the real world.
*Center for Research on Education, Diversity & Excellence. (2001). A National Study of School Effectiveness for Language Minority Students’ Long-Term Academic Achievement: Wayne P. Thomas and Virginia P. Collier. Available from http://crede.berkeley.edu/research/llaa/1.1_final.html Internet accessed 29 December 2007.
Bilingual Education | Comment (1)A few words in Spanish……
Mi experiencia con la cultura latina y con el español comenzó en mi hogar, gracias a que mis padres son de origen mexicano. Crecí y estudie en una cultura dominada por el ingles pero en mi casa siempre se hablo el español.
Después de terminar la educación secundaria en California, me traslade a Texas para continuar con mis estudios universitarios en la Universidad de Texas en Austin. Mientras estuve ahí tome varias clases sobre historia y sobre pintores Latinoaméricanos. Ahí es cuando empezó a crecer mi interés por la lengua española y en mejorar mi dominio sobre ella. También tuve la oportunidad de tomar una clase de literatura española y de presentar y aprobar cuatro exámenes. El aprobar los exámenes me dio confianza en mi mismo porque me di cuenta de que si sabia español, pero al mismo tiempo me sirvió para caer en cuenta de que me faltaba mucho por aprender.
Al finalizar mi primer año de universidad participe como voluntaria en un programa de educación en Mejocote, Honduras. Este programa, que tubo una duración de seis semanas, me sirvió de mucho para practicar el español ya que tenia que hablar lo todos los días. Mi español mejoro mucho y regrese a los EE.UU. hablando español con acento hondureño. A mi regreso a la universidad dedique mucho tiempo a leer en español, prácticamente leía cualquier libro que encontraba en español, y también hice el esfuerzo para viajar todos los años a países hispanos con el interés de seguir ampliando mis conocimientos de la lengua española. En 1998 y en el año 2000 viaje a Costa Rica como turista con la sola intención de practicar y hablar el español todos los días. En el 2001, como voluntaria, viaje a la Republica Dominicana en donde visitamos varios pueblos pequeños trabajando como ayudante de dentista, al mismo tiempo tuvimos la oportunidad de hospedarnos y convivir con familias de estos pueblitos. Esta semana, para mí, fue una experiencia maravillosa.
Mi experiencia en Latinoamérica no solo me ayudo a mejorar el español, pero también me enseño mucho sobre las similitudes de los países hispanos. Durante mis visitas conocí los sistemas de educación publica de los pueblitos pequeños, la mayoría de los estudiantes en las escuelas primarias solo estudiaban hasta el sexto grado y después tenían que trabajar para ayudar con el sustento de su familia o pagar para seguir sus estudios en una escuela privada.
La experiencia que obtuve trabajando como voluntaria en Latinoamérica mas el año que trabaje como profesora bilingüe antes de volver a la universidad para continuar mis estudios de posgrado me ayudaron a tomar la decisión de enfocar mi carrera profesional en la educación bilingüe. Empecé a leer y estudiar sobre los sistemas sociopolíticos en Latinoamérica y note que habían muchas similitudes entre el sistema americano y el sistema en américa latina.
Estas experiencias me hicieron apreciar mas los esfuerzos que hicieron mis abuelos y mis padres para emigrar a los EE.UU. Todavía puedo oír a mi mama decir “Si no fuera por los esfuerzos de tu abuelita no hubieras tenido la educación que has tenido.” A la misma vez descubrí que todavía tenemos mucho que progresar para lograr la equidad entre las diferente clases sociales tanto aquí en los EE.UU. como en America Latina.
En el 2003 empecé a trabajar como maestra bilingüe en Austin, Texas. Esta experiencia me ha abierto las puertas para promover la educación bilingüe. Desde el año 2003 he trabajado como maestra bilingüe en varios programas bilingües y el verano pasado tuve la oportunidad de trabajar como voluntaria en Buenos Aires, Argentina enseñando inglés a personas adultas.
En el 2004 enfoque mis estudios de posgrado en la educación primaria; tuve también la oportunidad de investigar sobre el origen y historia de la enseñanza en dos idiomas. Me interesaba mucho aprender como la gente en otros países logra aprender dos o mas idiomas simultáneamente usando básicamente sistemas que también utilizamos aquí en los Estados Unidos. Por ejemplo, la mayoría de la clase baja tiene pocos recursos o apoyo para continuar con su educación y generalmente los únicos que pagan o logran aprender los dos idiomas es la gente de clase media o alta.
Mi interés es aprender mas sobre los programas bilingües en otros países, las problemas y soluciones que existen a su aplicación y ver si es posible aplicar algo similar en los Estados Unidos o en Latinoamérica. También quiero investigar si los programas bilingües en los EE.UU. podrían ser un impedimento envés de una ayuda en la educación de nuestros estudiantes; ya que pueden estar en conflicto con otros programas que supuestamente ayudan ganar mejores calificaciones en el TAKS. También quiero investigar si los programas bilingües que están funcionando actualmente en los Estados Unidos ya son o pueden llegar a ser un en algún momento impedimento en vez de una ayuda para la educación de nuestros estudiantes Mis experiencias como maestra bilingüe y ahora como consejera bilingüe de escritura y lectura me van a servir, mientras estudio para mi doctorado, como vehículo para desarrollar mis ideas sobre educación bilingüe y bicultural.